Te desanimas fácilmente? Te cuesta creer que Dios está contigo? En la primera lectura del día de hoy vemos un joven llamado David que está ansioso por ver la gloria de Dios hacerse visible en su pueblo. El joven se ha enterado que hay un gigante que le está haciendo la vida imposible a sus hermanos y en vez de dejarse envolver por pánico, desaire o desanimo el entiende muy bien que Dios lo puede liberar y darle la victoria. Te imaginas lo que pudiera suceder hoy si te llenaras de valentía y te enfrentaras a tus gigantes en el nombre de Jesús? Este joven entendió que las batallas de Dios no necesitan espadas, ni ejercitos, sino el Santo Espíritu.
Vamos a ver que fue lo que hizo David para obtener la victoria en contra del gigante. David dijo a Saúl:”No hay que desanimarse a causa de ese; tu servidor irá a luchar contra el filisteo”. Lo primero fue NO DESANIMARSE! Quiero que entiendas que el desánimo es una de las tácticas que usa el enemigo para paralizarte en tu caminar con Cristo. El desánimo es como un golpe directo al estómago, nos saca el aire y nos deja sin fuerzas. David entendía muy bien que el no podía permitir que el desánimo se apoderara de él. Aunque Saúl y todo el pueblo está derrotado y desanimado David optó por no dejarse contaminar y creer que Dios es capaz de darle la victoria sobre su enemigo, sin importar el tamaño del enemigo.
Pero Saúl respondió a David: “Tú no puedes batirte con ese filisteo, porque no eres más que un muchacho, y el es un hombre de guerra desde su juventud”. Y David añadió: “El Señor, que me ha librado de las garras del león y del oso, también me librará de la mano de ese filisteo”.
Saúl ve a David y de inmediato asume que por su tamaño, edad y falta de experiencia o entrenamiento no será capaz de derrotar al gigante, pero David no se deja contaminar. Hoy te exhorto en el nombre de Jesus, mi hermano y hermana, “no te dejes contaminar por palabras negativas mejor ANIMATE a creer que si Dios está contigo nada te podrá derrotar”. Me encanta la actitud de David, en vez de bajar la cabeza y decir… es verdad Saúl, tienes toda la razón…. que estúpido soy en pensar que yo puedo derrotar semejante gigante; marcharse cabizbajo diciendo: Oh, y ahora quien podrá defendernos? NO! David mantuvo su FE y le dijo a Saúl como Dios lo había librado antes y como esta vez también lo haría. Aleluya! Qué manera de contra atacar las malas lenguas que nos rodean, que nos quieren decir que no podemos, que nunca seremos, que nunca alcanzaremos. No te dejes Contaminar! Declara con poder, amor y autoridad las grandezas de Dios en tu vida. Quizás tu digas, hay hermano David, pero Dios no ha hecho nada por mi o para mi (Lo cual dudo grandemente), pero supongamos que ese sea el caso, pues entonces toma el testimonio de David, toma su vida, su valentía y actitud como alguien que puedes hoy imitar.
Al Saul oír a este joven no le quedó otra cosa que decirle “Ve, y que el Señor esté contigo”. Y hoy yo te digo lo mismo a ti. Anda, dale, corre y ataca al gigante en el nombre de Jesús. Dios está contigo, no te fallará y te dará la victoria. No se cómo se llama tu gigante, no se cuánto tiempo tiene atacando tu vida, tu familia, tus finanzas, tu mente, tu ministerio, etc… pero hoy todo eso esta a punto de cambiar.
Esto no quiere decir que el gigante va dejar de atacarte, es mas en cuanto te decidas a enfrentarte el gigante se va levantar con mas fuerza, pero tu ,mantén tu posición de FE y Autoridad. No te dejes desanimar y utiliza las mismas palabras que David utilizo para atacar y vencer al gigante; David replicó al filisteo: “Tú avanzas contra mí armado de espada, lanza y jabalina, pero yo voy hacia ti en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios de las huestes de Israel, a quien tú has desafiado.
Hoy mismo el Señor te entregará en mis manos; yo te derrotaré, te cortaré la cabeza, y daré tu cadáver y los cadáveres del ejército filisteo a los pájaros del cielo y a los animales del campo. Así toda la tierra sabrá que hay un Dios para Israel. Y toda esta asamblea reconocerá que el Señor da la victoria sin espada ni lanza. Porque esta es una guerra del Señor, y él los entregará en nuestras manos”.
A continuación te invito a orar, pero antes, si conoces este canto, canta: “No con espadas, ni con ejercitos, mas con su Santo Espíritu…”
Oremos
Padre en el nombre de Jesus dame hoy las fuerzas para vencer a mi gigante ____________(aquí coloca el nombre de tu gigante o batalla) Entiendo muy bien que no será fácil, pero si tu estas conmigo se sin duda que le cortare la cabeza al gigante. Gracias mi Dios por darme hoy mas de ti, mas de tu presencia y mas de tu valor. Aprovecho este momento para presentarte a ________(aquí coloca el nombre de alguien que esta luchando contra un gigante en su vida y necesita fuerza) dale fuerzas, dale animo, dale una doble porción de tu presencia para poder de una vez y por todas derrotar a su gigante. En el nombre de Jesus. Amen!
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